Una idea especialmente importante, aportada por Luhmann es el de reducción de complejidad. La reducción e complejidad se da principalmente en la relación entre sistema y entorno, así como en la comunicación entre elementos del sistema mismo. Un sistema es, desde el punto de vista de Luhmann "complejidad organizada", pero por complejo que sea un sistema, nunca lo es tanto como el entorno, es decir, lo externo al sistema mismo. De ahí que en la relación entre sistema y entorno tenga que haber, de alguna manera, una reducción de complejidad que permita crear modelos descriptivos del entorno. Para llevar esa tarea, dice Luhmann hay que recurrir a una selectividad que elija unos elementos y descarte otros. Es imposible que se de una correspondencia uno a uno entre el sistema y su entorno, pues ello supondría la desaparición del sistema mismo. Pero si puede haber un entendimiento parcial, en el cual se distinguen aquellos elementos que si tienen correspondencia con elementos del entorno. Ello ayuda a determinar las fronteras entre sistema y entorno. Luhmannn sostiene que la organización interna de cada sistema se debe a esa relacionalidad selectiva al que nos referimos hace sólo un momento.
Luhmann también establece que el problema de la relación sistema entorno, desde el punto de vista de la reducción de complejidad, es un asunto de grado, que ayuda a la interpretación de los límites entre uno y otro, y que ayuda a la estabilización de las fronteras. Dado que los sistemas son autorreferenciales y autopoiéticos, son ellos quienes hacen la reducción de complejidad una estrategia. Junto con su construcción interna, la determinación de los límites del sistema es la tarea más importante del sistema. Es una tarea por cierto constante, dinámica. Hay que estar constantemente ajustando los límites, tanto como hay que adaptarse a la propia complejidad. Tienen que llevara acabo esas tareas porque, "Tienen que afrontar improbabilidades e insuficiencias internas y desarrollar disposiciones construídas expresamente para reducir conductas divergentes; sólo así es posible la existencia de estructuras dominantes. Los sistemas complejos, por lo tanto, están constreñidos a la autoadaptación en un doble sentido: la adaptación propia y la adaptación a la propia compeljidad." (Luhmann, 1991, p.53) Llevada a buen término, la reducción de complejidad reduce la contingencia (lo variable, lo inesperado).
Llevado al nivel de las relaciones humanas, al caso de la comunicación entre dos personas, éstas se ven en la necesidad de un constante trabajo de reducción de complejidad de lo que dice el alterego, para poder entenderlo y, poder responder adecuadamente, siempre desde una perspectiva autorreferencial. El otro de igual manera realizará la misma tarea. Es pues una tarea de autoadaptación y de adaptación al otro. Visto así, quien se dedique a trabajos en los que las relaciones humanas son vitales, como el caso de negociaciones, terapias, enseñanza, la consultoría, debe ser capaz de entender el proceso de reducción de complejidad (reducir las cosas a un nivel en que sea posible el entendimiento), para adaptarse y responder adecuadamente.
Y aquí resalta la cuestión de las insuficiencias internas que pueden obstruir una respuesta adecuada, por incapacidad, ineptitud, etc. y la capacidad de desarrollar disposiciones pertinentes, lo que supone creatividad y capacidad de reacción en el momento, para, como decía Luhmann reducir la probabilidad de conductas divergentes, que dañen el proceso de comunicación que se estén llevando a cabo. Esto también es importante a nivel de relaciones comerciales o internacionales, entre diferentes naciones.
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martes, 15 de marzo de 2011
lunes, 8 de febrero de 2010
AMOR Y SOCIOLOGIA
No debe ser motivo de duda que el amor es un hecho social y, por lo tanto, un asunto de la incumbencia de la sociología. Sin embargo, es un tema, que por la dificultad de su abordaje, ha sido dejado de lado, con cualquier tipo de pretexto, desde la consideración del amor como un hecho irracional y por lo tanto, incapaz de ser estudiado por la ciencia, hasta la afirmación de los conductistas de que tal cosa, el amor, no existe, como no existe tampoco la libertad y muchas cosas más. Lo cierto es que el amor esta aquí, y gracias a él muchos actos son realizados no por cientos, sino por millones de personas. Sí, el amor ha inspirado y motivado la acción de los seres humanos en prácticamente todos los rubros posibles. Tanto en las acciones heróicas, como en los actos solidarios para con el prójimo, como en el campo educativo impulsando a pedagógos y maestros a buscar las mejors técnicas para enseñar a los niños, jovenes, adultos y hasta personas de la terecera edad. En el campo de la salud, el amor al ser humano, ha sido causa de buscar mejores medicamentos y tratamientos para sanar a los enfermos. Así podríamos eeguir recorriendo los diversos ámbitos de la acción humana. Lo cieerto entonces, es que el amor no se redue a demostraciones afectivas hacia los padres, los hijos, la pareja o los amigos, incluso hacia Dios io los santos. El amor, como su contraparte el odio, o el miedo, han sido los gandes motores de la acción tanto individual como colectiva. Siendo así, ¿no merece el amor más atención e interés por parte de los científicos sociales? ¿siendo causa o motivo de tantas acciones sociales no merece el amor ser estudiado e investigado con detenimiento desde una perspectiva sociológica? Con independencia a lo que ya han aportado los filosofos desde su "amor a la sabiduría", y los psicólogos y psicoanalistas, o los antropólogos, ciertamente tambien la sociología tiene algo que decir, y seguramente será muy importante y trascendente. Estudiar el amor en estos días en que precisamente tanto se lamenta su ausencia de la vida social, no nos parece algo irrelevante ni distractor de las cuestiones que hoy acaparan la atención pública, sino, muy por el contrario, un tema central y vital, para entender la experiencia humana, en toda su magnitud y complejidad.
Investigar el amor, no es pues una trivialidad, ni algo pueril o superficial, nos parece, por el contrario algo decisivo para el presente y el futuro de la especie humana y el mundo.
Los sociólogos como científicos no deben rehuir el tema, no hay justificación alguna para ello, es un tema sociológico relevante y de primera importancia.
Investigar el amor, no es pues una trivialidad, ni algo pueril o superficial, nos parece, por el contrario algo decisivo para el presente y el futuro de la especie humana y el mundo.
Los sociólogos como científicos no deben rehuir el tema, no hay justificación alguna para ello, es un tema sociológico relevante y de primera importancia.
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