sábado, 15 de octubre de 2011

La acción social y la estructura social

Uno de los problemas de la teoría estructural funcionalista parsoniana fue su desconección de la estructura social. Gran parte de las posibilidades de análisis e investigación del esquema se perdieron debido a que Parsons en su obra no hizo alusión a la conexión fructifera que debía haber entre el sistema de la acción y las estructuras económicas, políticas, sociales y culturales que sirven de contexto. Al hablar de los subsistemas como contextos, noencotramos referencia directa alguna a clases, estratos, estamentos o culquier otro concepto que permitiese dar cuenta de que la acción, se da desde cierto lugar y cierto pael que se ocupa en la estructura social, lo cual es un problema grave, dado que partimos de que se estudiará la acción intencionada y racional con arreglo a un fin perseguido. Fin que de entrada se vuelve incomprensible si no se determina como el actor está colocado en el edificio social. Así que si se quiere aplicar este esquema de la acción que nos porpone Parsons, es necesario establecer la relación entre acción y estructura social, como un prerrequisito indispensable para el análisis y la evaluación del saldo de consecuencias funcionales, usando la terminología de Roberrt K.Merton. Sólo así pa propuesta de análisis estructural funcional puede dar resultados valiosos y útiles. El estudio sin la consideración de las estructuras sociales que preexisten a la acción de individuos, grupos o colectividades no irá más allá de una curiosidad sin mayor valor científico y práctico, dado que los hombres actuamos y nos movemos adentro de esas estructuras reales y concretas. Así que al hablar de los contextos de la acción habran de considerarse elementos tales como la cultura de la clase o grupo (contexto cultural); la normatividad legal y moral (contexto normativo); las relaciones sociales que se establecen desde una posición (status) y un papel (rol) (contexto social); ciertas condiciones materiales de existencia y acceso a recursos económicos (contexto biológico ambiental) además de la intecionalidad del actor que se define a partir de los cuatro contextos antes mencionados y, las características de personalidad y carácter del actor mismo en tanto individuo (o colectividad). Dado que elesquema propone que toda acción es nodal, es decir, se da en todos los subsistemas simultáneamente, elestudio del contexto dentro del cual se da la acción, debe por igual ser considerado de manera integral. Éste es  uno de los postulados más importantes que se desprende de la obra parsoniana a la que nos hemos venido refiriendo en estos trabajos: Una consideración de la acción como nodal, y del contexto como integral, inseperable en la realidad. Podemos decir que una acción sólo puede ser exitosa en términos de sus fines perseguidos cuando al llevarse a cabo ésta, concurren y se armonizan simultáneamente los 5 subsistemas de la acción y cuando el contexto ofrece esas mismas condiciones de armonía y simultaneidad, vale decir, de adecuación en función de la acción planteada por un actor. Incluso en elcaso extremo de una revúelta o rebelión, en función a la misma, deben de existir las condiciones contextuales adecuadas (disfuncionalidad del entorno) para que la acción rebelde tenga éxito.  En el caso de una enfemedad, sólo cuando aparecen una serie de síntomas coherentes entre sí (cuadro clínico), se puede diagnosticar adecuadamente la enfermedad y darle el tratamiento pertinente que sane al enfermo. La armonía entre los signos o síntomas pemiten la curación. Cuando no la hay, el diagnóstico se dificulta y con ello el tratamiento se vuelve incierto y las psoibilidades de sanación se reducen dramáticamente. Debe haber pues una correlación entre el contexto y la acción intencionada del actor.  

viernes, 14 de octubre de 2011

Cmpromisos del sociólogo, entre la objetividad y la subjetividad

El compromiso del sociólogo en cuanto científico social es con la verdad, no con la verdad eterna y absoluta que es el tema de la teología y la religión, sino con la verdad terrenal, temporal y situacional. Su compromiso es ser lo más objetivo posible respectoa lo que observa y sin embargo debe considerar la subjetividad, la parcialidad y la limitación de su punto de vista en tanto ser humano y en cuanto estudia actos llevados a cabo por otros seres humanos. Así que es imposible evitar la subjetividad y los problemas que vienen con ella. Tampoco puede anular sus sentimientos y emociones, pero bien usados deben servirle para impulsarlo a llevar a cabo el mejor trabajo posible de invetigación, a ser riguroso en sus observaciones, mediciones y las conclusiones a que llegue, a pesar deque no sean de su agrado. Lo que no puede ni debe es caer en cualquiera de los dos extemos, el de la objetividad que lo convierta en un ser insensible y frio, ajeno a las penas, el dolor y el sufrimiento humano, o al gozo y la satisfacción o; al de la subjetividad y caer en el sentimentalismo y la sensiblería que no permiten hacer juicios apegados minimamente a los canones del trabajo cintífico. En realidad, el sociólogo  debe trabajar con ambas cosas, la subjetividad y la objetividad, bien manejadas pueden dar frutos muy positivos en la investigación, de los que se puedan derivar propuestas utiles para la comunidad y la sociedad. El sociólogo no debe olvidar esos ideales originarios que dieron pie a la constitución de la sociología como ciencia social  y que Auguste Comté, Emile Durkheim o el conde Saint Simon antes que ellos, expresó: el ordenamineto de la sociedad y la mejora de ésta en la medida de lo humanamente posible y dentro de lo que las circunstancias permiten. Como ciencia social, la sociología tiene que ser positiva en los dos sentidos en que se usa esa palabra, en el de ser una verdadera ciencia que deja atrás prejuicios y nociones de sentido común, y en el sentido de buscar el bien de la sociedad. Puede ser que en estos tiempos de relatividad extrema esos valores y fines hayan perdido sentidompara muchos, pero no puede sucederle eso al sociólogo. Aun en profundas y prolongadas crisis por las que hoy atraviesa una sociedad como la mexicana o el mundo árabe, o Chile, etc., el compromiso del sociólogo es ser fiel a los resultados de sus observaciones y mediciones, y a través de ellos, sacar las conclusiones que permitan proponer caminos alternativos de solución a los problemas de la sociedad, de grupos y comunidades. Es cierto que no es fácil ser científico social y a la vez actor en épocas de dificultades, pero ahí es donde el sociólogo debe de mostrar el temple,la madurez, su capacidad y habilidad, su sensibilidad ante el mundo que le rodea, al cual debe tratar de describir, conocer, eventualmente explicar. Lo que no es poca cosa. Pero además también puede llegara a aportar su grano de arena en la solución de los problemas que ha observado. El público lego, reclma del científico social con frecuencia racapitulaciones de lo que está sucediendo y de las alternativas de solución posibles, y aunque muchas veces no es posible lo segundo, eso debe ser una impulso para tratar de encontrar alguna vía de solución, a sabiendas de que toda propuesta en ese sentido debe estar sujeta a la prueba ne la realidad, a la corrección y al perfeccionamiento.  Tal es el comrpromiso del sociólogo.

jueves, 6 de octubre de 2011

Acción y contexto V

Toda acción, como decía Parsons y mencionabamos en la cuarta parte de nuestra propuesta, es nodal, es decir se da en los 5 contextosmencionados anteriormente. Ahora podemos decir que toda acción desde la perspectiva sistémica, se da simultaneamente en los 5 subsistemas de la acción: el cultural, el normativo, el social, el psíquico y el biológico. También podemos afirmar que toda acción es dinámica y es dirigida hacia el exterior, fundamentalmente hacia otros actores sociales con los que se interactúa, sean estos reales (presentes) o imaginarios. (evocados por la imaginación, el recuerdo). Esta acción puede ser racional o irracional, y es dirigida a determinados fines que se prtenden lograr, es decir, es intencional. Uno no se dirige a otras personas al azar ni tampoco sin una intención o finalidad predeterminadas. Ycomo decíamos anteriormente, la acción se da en los 5 subsistemas (planos); es decir, a partir de un cierto esquema cultural, de acuerdo a ciertas normas preestablecidas, que prescriben el cómo debemos dirigirnos a otros,  desde cierto lugar  y papel que jugamos en la sociedad, con determinadas intenciones, y dentro de un determinado ambiente material (organismo neurofisiológico), que es el sistema biológico..Vista así la acción, esta nos permite un esquema teórico metodológico que nos permite una evaluación sobre el porqué tal o cual acción ha sido éxitosa o ha fallado parcial o totalmente. Podemos sacar, como decía Robert King Merton, "un saldo líquido de consecuencias funcionales."  Una acción puede ser fallida, si hay algún impedimento, obstáculo o limitación, en alguno de los subsistemas de la acción. Alguiwen puede querer dedicarse a sanar enfermos, pero si carece de la cultura y educación médica no podrá logra ese fin por bien intencionado que sea; o podrá querer romper un record de velocidad en una prueba de 100 metros planos, pero si su edad es avanzada, o ha sufrido una lesión en las piernas tampoco podrá lograr su meta. De allí que antes de emprende una acción debe considerarse si se cuentan con los requisitos y recursos que cada subsistema requiere, para que el propósito se alcance. Muchas acciones intencionadas fracasan no sólo porque las finalidades pereguidas no están claras, o las decisiones estratégicas de cómo lograrlas son incorrectas, sino también porque los recursos que se requieren en cada subsistema de la acción, son insuficientes o inexistentes. De ahí que cuando el caso así lo amerita, hay que considerar que cada subsistema de la acción este listo y preparado para la persecución del objetivo planteado. No se puede ser velocista, si el cuerpo no está previamente entrenado, si no se pertenece a una federación o club deportivo, si no se conoce el deporte en el que se desea participar y las reglas que lo rigen, sino se han establecido las relaciones sociales pertinentes con los camaradas y los entrenadores. Y claro está, si no se tiene la intención real, la convicción de lograrlo. En el caso del velocista, como cualquier otro, podemos ver como los subsistemas actúan a la par, coordinadamente entre sí, para el logro de un propósito deteminado. Y este esquema es válido no sólo para el caso de peronas en los individualidad, sino también de organizaciones de todo tipo, sean fabricas, comercios, prestadores de sevicios, etc.
En la siguiente participación veremos los pasos que el sociólogo investigador debe seguir de acierdo al esquema planeado.   

jueves, 25 de agosto de 2011

Arqueología, sociología psicología ambiental y social

Si generalmente se relaciona la arqueología clásica con otras ramas de la antropología y con la historia, como uno de sus auxiliares, la nueva arqueología llamada industrial, contemporánea o del presente, debe relacionarse con la sociología, la psicología social y la psicología ambiental. Pues la arqueología al estudiar los objetos que ha creado el ser humano en el pasado reciente y que usa actualmente, y que sirven de mediadores en las relaciones sociales, necesariamente se relaciona con estas ciencias sociales que estudian también al hombre contemporáneo. La psicología ambiental estudia el cómo los hombres utilizan los espacios, los modifican y transforman al tiempo que son influídos por esos espacios. Muchas veces a estos espacios se les dan usos que no estaban contemplados, y menos aun previstos por arquitectos o diseñadores y los psicólogos de esta novedosa especialidad, quieren saber sobre las razones y motivos que llevaron a un cambio de uso a veces radical. El arqueólogo también trata de darse cuenta de esos cambios de uso y como ellos afectan al ser humano y su cultura. Un buen ejemplo es sin duda el uso que muchas familias acabaron dándole a carros de ferrocarril abandonados en patios, para convertirlos en sus viviendas. Otros carros, por ejemplo de correos, acabaron convertidos en museos para los niños, como e el caso de un vagón estacionado en el Museo de los Ferrocarriles Mexicanso en la ciudad de Puebla. En San luis Potosí un cabús ha acabado siendo parte de una cafetería, tal como sucede con un avión frente al aereopuerto internacional de la ciudad de México.
En el caso de la psicología social, los objetos arqueológicos influyen determinantemente en las sensaciones que percibimos como seres humanos, y las reacciones que esas sensaciones nos provocan, así como algunas veces un espacio nos puede producir tranquilidad, relajamiento y hasta confort, también puede ser intimidante y provocarnos miedo y hasta pánico. Hay quienes no han podido asomarse a ver la ciudad desde la cima de la Torre Latinoaméricana, debido a la altura. Así que muchas de nuetras actitudes, comportamientos y motivaciones, también estan fuertemente influidas por los espacios, los edificios, los objetos con los que convivimos eventual o permanentemente. Una experiencia en un espacio, o con un edificio o cosa, bien puden cambiar la manera de pensar de una persona, incluso cambiar sus afectos.
Finalmente, en la medida en que somos seres con un cuerpo, los objetos también muchas veces influyen facilitando o dificultando las relaciones que establecemos con los demás. Una primera sita de dos personas que desean conocerse, puede necontrar el ambiente adecuado en una pequeña cafetería, un elegante restaurante puede ser el lugar adecuado para una reunión de negocios, etc. Es decir las relaciones sociales, tema de la sociología, encuentran en el mundo material artificial producido por el hombre las condiciones adecuadas para poderse llevar a cabo.
La posesión de ciertos bienes materiales, pueden ser un factor determinante para distinguir a unos sers humanos de otros, para generar la cooperación y el acuerdo o, caso contrario, la lucha de clases. Los marxista estudiaron eso muy bien al hablar de las relaciones sociales de producción.
Como se puede ver entonces, la arqueología contemporánea se constiyuye en una importante ciencia auxiliar de la sociología, la psicología ambiental y social, aunque como ciencia de la cultura, en sua specto material, es una ciencia social con valor en sí misma, así como con fines que le son propios y la distinguen de las demás ciencias sociales y humanas.

viernes, 12 de agosto de 2011

Relaciones sociales, perspectiva arqueológica

En el estudio de las relaciones sociales confluyen una serie de ciencias sociales, la sociología, la psicología general, la psicología social y la psicología ambiental, también la antropología, la comunicación y la lingüística, así como la arqueología. Todo ello debido a que las relaciones sociales es un fenómeno complejo que requiere para un estudio serio y profundo de la participación de todas estas ciencias sociales, y algunas más según el asunto que nos ocupe (derecho, economía, etc.) Lo que en este momento nos interesa resaltar es la triada conformada por sociología, psicología ambiental y arqueología (contemporánea o del presente), debido a que toda relación social, además de requerir de varios seres humanos relacionandose entre sí, también necesita de una serie de elementos materiales que facilitan y apoyan, o dificultan y obstaculizan una relación social. Elementos frente a los cuales, los seres humanos reaccionan en el plano psicosocial. Esto es, la gente asume ciertas actitudes, se comporta de "x" o "y" manera, y utiliza los objetos con determinados fines y a partir de motivaciones implicitas o explicitas. Así que en las relaciones sociales, el uso de los objetos, el "que", el "cómo" y el "para qué" no es algo irrelevante. Desafortunadamente es un conjunto de temas a los que no se les ha prestado mucha atención. Desde una perspectiva arqueológica, el estudio de las cosas, de los objetos construídos por el propio hombre, nos puede dar muchas luces sobre el cómo eran y son las relaciones humanas cotidianas, y de cómo esos objetos adquieren valor y significado para los seres humanos que se relacionan, al condicionar de alguna manera esas relaciones.

lunes, 25 de julio de 2011

Sociología y Arqueología Industrial

Hasta hace no mucho tiempo, se pensba que el fin exclusivo de la arqueología era el estudio de las cosas viejas, de los vestigios que podían encontrarse en las zonas rurales o urabanas, pertenecientes a sociedades prehistóricas o sencillamente muy antiguas. La finalidad de esta ciencia era, y sigue siendo, estudiar las viejas producciones humanas, para a través de ellas, tratar de comprender el pensamiento, los valores y la cultura de quienes fabricaron dichos objetos. Es decir, se reducía el estudio arqueológico de las sociedades primitivas, lo cual por cierto sigue haciendo pero ya no solamente eso. Ahora su campo se ha extendido al pasado reciente y al tiempo contemporáneo. Es decir, a las modernas sociedades occidentales. En este caso se trata de estudiar los objetos materiales que nuestra sociedades producen, para entender nuestra propia cultura, nuestra propia civilización. A esta nieva rama de la arqueología se le ha llamado arqueología industrial. Otros la llaman arqueología del presente o arqueología contemporánea. Sus oríegenes se remontan a Francia, a finales del siglo XVIII, en que se crea el primer museo técnico del mundo, el Conservatoire des Arts et Métiers, en el que se guardaban herramientas, utencilios, instrumentos y maquinas, gracias al desarrollo del concepto de Patrimonio Industrial. No será sino hasta fines de la II Guera Mundial en que se configure y empiece a desarrollar todo un movimiento académico y popular enfocado a la conservación de las construcciones industriales. Michael Rix llamará en 1955 a investigar y preservar los vestigios de la industraialización, en tanto que Kenneth Hudson definirá esta nueva área de la arqueología, como "El descubrimiento, catalogación, y el estudio de los restos físicos del pasado industrial, para conocer a través de ellos aspectos significativos de las condiciones el trabajo, de los procesos técnicos y los procesos productivos." Será a partir de entonces en que se desarrolle eta nueva especialidad arqueológica en Gran Bretaña, Europa continental extendiendose también a los Estados Unidos. Paralelamente, la Arqueología Industrial expandió también su territorio, no sólo a lo específicamente industrial, sino a todas las cosas u objetos que usamos cotidianamente en la vida diaria. Y es justamente en esa expansión que abarca el estudio y la investigación de los objetos de uso cotidiano donde la arqueología industrial conecta con la sociología, si entendemos a esta ciencia social, como el estudio de las relacione sociales ( que como sabemos pueden ser de muy diversa índole). Y si consideramos que gran parte de los objetos que usamos son productos industriales, producidos en grandes cantidades para consumo masivo. El objeto o cosa entonces influye en gran manera en el cómo las relaciones sociales se llevan a cabo, determinandolas en gran medida. Y tal cosa no sucede sólo en el proceso de fabricación, sino también, en su uso diario En estes entido, el objeto no sólo es parte del contexto en que se da una relación social, sino una parte integrante de la misma. Muchos papeles no pueden ser ejercidos ni funciones cumplidas sin recurrir al uso y manipulación de las coas materiales, sean instrumentos, herramientas, maquinaria, productos semielaborados o elaborados ya para el consumo. Esto se puede ver muy claramente en los procesos de comunicación (célular, televisión, computadora) y transporte (automóvil, omnibus tren metropolitano, avión), en la alimentación (vajillas, cubiertos), en la aplicación de la medicina (instrumental quirúrjico), por poner sólo unos ejemplos. De tal forma, que el sociólogo para entender a la sociedad y a los procesos y relaciones que se dan en ella, no puede prescindir de los objetos materiales que median o intermedian esos procesos y relaciones.
En el campo educativo, poco se podría entender sobre el cómo era la educación de nuestro tiempo, sin poner atención al salón de clases, al pizarrón, el gis, el escritorio, a las bancas y su acomodación e incluso la decoración del mismo; a los patios de juego o la canchas deportivas. Pues es justamente en la aula, en el auditorio, en la cancha deportiva, en donde se materializa y concretiza la idea de educación que una sociedad ha creado y se ha dado a sí misma. Así pues, sociología y arqueología industrial se necesitan una a la otra, se alimentan una a la otra, para una mayor y mejor comprensión d la sociedad y la cultura, plenamente localizadas en el espacio temporal y físico.
Vease también: http://pedrosotom.blogdiario.com el Omnbus Amarillo para otros escritos de Arqueología del Transporte.

sábado, 23 de julio de 2011

Acción y contexto IV

Habiendo ya desdoblado el contexto, en dos, lo interno y lo externo, como propusimos en la particpación aterior, adquirimos más herramientas para poder hacer una evaluación más exacta de la acción humana, sea individual o de carácter colectivo. Lo interno y lo externo influyen en la conducta humana simultáneamente; no es primero uno y después el otro, sino ambos al mismo tiempo. Y el investigador debe considerarlo así, según nuestra opinión. Recuerdese que Parsosn nos propone que toda acción es nodal, es decir se inscribe en los 5 contextos de la misma. Así en una acción cualquiera, sguiendo la jerarquía parsoniana, la cultura de la sociedad y la personal (y grupal) determinarán mucho de la manera de conducirse de un individuo o grupo; en el siguiente nivel la normatividad (leyes de la sociedad) así como las normas de comportamiento que impone la sociedad desde "afuera", en la forma de leyes y reglamentos, decretos, etc. se cominarán de alguna manera con las normas que una persona o coelctividad se dan a si misma para regir, guiar o limitar su conducta. En el tercer nivel encontramos las relaciones sociales que es necesario establecer con los otros seres humanos para poder lcanzar nuestros fines y metas, relaciones que se dan en el marco de una determinada estructura, más o menos sólida que preexiste a nuestra existencia propia y nos dice como establecer las relaciones con los demás, en función de los objetivos pereguidos y en función de nuestra posición y papel que ocupamos dentro de esa misma estructura social. La estructura social facilita y posibilita cierto tipo de relaciones sociales y limita y obstaculiza otras y con eso hay que sabe jugar. Desde la parte interna, es decir, personal debemos tener tanto un conocimiento de como funcionan las relaciones sociales en el exterior a nosotros mismos y una cierta aptitud y capacidad para llevar a cabo esas relaciones lo más satisfactoriamente posibles.
En el siguiente nivel, el psíquico, que es el que Parsons le concedía la función primordial de la toma de decisiones de toda índole, ya fueran personales o sociales (que incluyen lo económico, político, cultural, etc.) es el campo de las decisiones, pero también el de las motivaciones e intenciones individuales o coelctivas. Por un lado están aquí la personalidad, carácter y temperamento del individuo y por el otro la idiosincracia de la sociedad. Aquí en cajan perfectamente los conceptos de autorreferencia autopoiésis (autoconstrucción) a que se refeía Luhmann.
Finalmente en la base, encontramos lo biológico y lo ambiental. Lo biológico en relación a nuesto organismo como seres vivientes, el organismo neurofisiológico al que se refería Parsons, y; por otra parte, lo ambiental, es decir el medio ambiente natural o artificial que circunda a los individuos y colectividades. Es el campo o terreno en que los estudios de antropología física y la arqueología y la psicología ambiental son muy fructíferos.
Toda acción se da en todos estos niveles, sea económica, política, científica, tecnológica, afectiva o de cualquier otro tipo posible. La determinan y la condicionan en gran medida, limitando o ampliando las posibilidades de acción, sus alcances, su sentido. Aquí se da el problema de la contingencia luhmaniano también.
Este es el primer asunto, sobre el que en esta visión sistémica se pueden llevar a cabo estudios, investigaciones y evaluaciones prácticas y utiles. El siguiente nivel sera el de la acción nodal que trataremos en la siguiente participación.

Estudiar la
Un primer nivel de