sábado, 13 de abril de 2013

Vocación de la sociología

El desarrollo de la ciencia sociológica depende de las condiciones históricas prevlecientes en un momento dado. Puede haber momentos en que las condiciones políticas, económicas y culturales sean propicias para el desarrollo del saber sociológico, como también puede haber épocas en que dicho desarrollo se obstaculice y dificulte. Sin duda, la sociología como saber científico ha encontrado sus mejores posiblidades de crecimiento y epansión en sociedades "abiertas" y democráticas, que no sólo han tolerado la sociología, sino que han alentado su desarrollo. Tal es el caso de la Gran Bretaña en últimos tiempos, y de los Estados Unidos hsitóricamente. Por el contrario, en sociedades poco democráticas o no democráticaticas, la sociología o se ha estancado o de plano ha sido perseguida hasta su desaparición, por considerarsele un saber peligroso, dado su carácter analítico, crítico y propositivo. la sociología se ve como enemiga del statu quo, y se le ataca de manera irracional, o se le ignora. El asunto se ha agrava cuando la sociología ha adquirido compromisos sociales con los grupos más golpeados de la sociedad y sale del cubículo y el aula, para trabajar al lado de los pobres y marginados; entonces se le considera subversiva y enemiga de la paz y el orden social. Quienes actuan en contra de la sociología desconocen que esta ciencia social nació con el compromiso de ayudar a transformar a la sociedad convulsionada; recuerdese a Augusto Comte y su filosofía positivista, queriendo reestablecer el orden y el progreso en la Francia de su tiempo, tal como lo había propuesto anteriormente su maestro el Conde SaintSimon con su fisiología social. Emile Durkheim, tampoco fue ageno a esa preocupación por mejorar la sociedad de su tiempo, mediante los resultados de la investigación científica y su aplicación a la propia sociedad. Así que la vocación reformadora y transformadora de la sociedad para hacerla mejor, ha acompañado a la sociología desde su nacimiento mismo en el siglo XIX. Esto por medio, ya decíamos, del estudio y la investigación y al experimentación, siguiendo el modelo de las ciencias "duras" como la física o la química o la biología. Nunca ha estado en la intención de la sociología el uso de la fuerza y la violencia como medios para el cambio social. Y si aquí entra a colación Karl Marx, cabe decir que el era filósofo economista y revolucionario no sociólogo (aunque hizo importantes aportaciones al saber sociológico). Sí Marx propuso la revolución comunista y la dictadura del proletarido, y la lucha violenta, pero lo hizo en su carácter de revolucionario comprometido con los trabajadores, lo que fue resultado de sus estudios filosóficos y económicos, tanto como de su afán de mejorar la vida de aquellos que vivían de la venta de su fuerza física al no tener otro bien que aportar al trabajo, en condiciones e vida infrahumanas.
Desde la sociología hay que promover el cambio social para mejorar las condicones de vida de las mayorías, de eso no cabe duda, pero hay que buscar los mecanismos que permitan que el cambio social sea lo menos violento posible sin demértito de la eficacia del cambio. No se trata de dañar a unos para beneficiar a otros, se trata de que todos salgan ganando y se creen condiciones de vida más justas, equitativas; de que haya bienestar y prosperidad generlaizados. Lo cual no es fácil, pero tampoco imposible.  Precisamente a la sociología, en tanto ciencia de lo social le corresponde la búsqueda de esas alternativas, vías, procedimientos y mecanismos, que permitan el cambio social sin necesidad de recurrir a la violencia irracional y la fuerza bruta para forzar las cosas. Contrario a lo que se imaginan en las sociedades dictatoriales o en los países en vías de desarrollo, valga la expresión, la sociología no tiene un afán destructivo per se, sino una vocación muy positiva, colaborar a construir una sociedad mejor.  La sociología debe esforzarse por institucionalizarse y desarrollarse en sociedades en donde no es vista aun con buenos ojos. Ahí está el gran reto.

martes, 9 de abril de 2013

Aportes de Carl Rogers a la sociología cualitativa

Hace unos dias releyendo a Carl Rogers en su libro  "El proceso de convertirse en persona" me encontré con algunas ideas importantes que creo son válidas para el sociólogo, especialmente cuando éste se dedica a hacer sociología cualitativa.
Una primera idea es, "es el cliente quien sabe qué es lo que le afecta ... cuáles son sus problemas fundamentales y cuáles sus experiencias olvidadas" esta importante idea nos lleva a que en el trabajo de investigación de campo, directa, con otras personas, es mejor para el investigador, confiar en el entrevistado y en la dirección que éste imprime al proceso de uan entrevista o testimonio.
Una segundaideaes que al investigador le puede resultar muy beneficioso comportarse frente al sujeto al que se investiga tal como es él. No figir ser lo que no se es. "Lo que quiero decir es, en otras palabras, que en mis relaciones con la gente he podido comprobar que no es útil tratar de aparentar mi actuar exteriormente  de cierta manera cuando en lo profundo d mi mismo siento algo muy diferente. Nada de eso me ayuda a logra relaciones positivas con los individuos.".(Rogers, 1985, p. 27) Y agrega Rogers, que eso pude deberse a una actitud defensiva del investigador frente al investigado, lo que es perjudicial para el proceso deinvestigación cara a cara.
En relación a esta idea, la tercera propueta de Rogers es que, "Soy más eficaz cuando puedo escucharme con tolerancia y ser yo mismo." (Rogers, 1985, p. 27) Cuando el investigador se vuelve más capaz de auto-observarse cuando puede reconocer sus estados de ánimo, éste se vuelve más capaz de modificarse a sí mismo en beneficio propio y del trabajo de investigación.  "Otro resultado que parece surgir del hecho de aceptarse a tal como uno es consiste en que sólo entonces las relaciones se tornan reales ... y significativas." (Rogers, 1985,p. 27) Lo que sin duda, es una gran apoyo al proceso de investigación cara a cara.
la cuarta, Rogers la denomina la enseñanza capital y se refiere a la capacidad de permitirse realmente entender a la otra persona. Esto es, dice Rogers, de gran valor. "Quiza sea aun más importante el hecho de que mi comprensión de estos individuos les permite cambiar, aceptar sus propios temores, y sus extraños pensamientos, sus sentimientos trágicos y sus desesperanzas, así como sus momentos de coraje, amabilidad, amor y snsibilidad ... ser comprendido tiene un valor muy positivo para estos individuos." (Rogers, 1985, p. 28)
Finalmente Rogers apunta un última idea muy útil, que es abrir canales de comunicación por medio de los cuales el " otro" puede comunicar sus sus sentimientos, su mundo perceptual privado, lo cual enriquece el proceso de investigación. Al abrir dichos canales de comunicación, los demás pueden expresarse más libremente, dejar ver sus sentimientos, manifetar sus desacuerdos sin temor.
Delo dicho anteriormente se desprende qu en el trabajo cualitativo, sean entrevistas formales o informales, diridas o abiertas,  observación de campo, recopilación de testimonios, etc. en la medida en que el investigador sea auténtico, sea el mi mismo, y abra canales de comunicación que insiren confianza, aceptación, comprensión, el proceso de investigación tenderá a facilitarse mucho, en benefico de ambas partes. El sociólogo tiene que tener en ese sentido, un compromiso con su autenticidad y honesidad profesional  y personal y también tiene que tener un gardo de apertura suficiente para aceptar que en el proceso de investigación catra a cara, él mismo será modificado de alguna manera, finalmente el sociólogo es una persona más y debe enriquecese de la experiencia. Gran parte de su calificación profesional dependerá de la experiencia que haya ganado en el proceso de investigación. El lujo que el sociólogo no puede darse es la insensibilidad frente a la realidad de aquellos con los que trabaja. Tampoco se puede dar el lujo de no crecer en ese proceso de investigación. Aunque no se trata de proceso terapéuticos, el trabajo en sociología cualitativa requiere autenticidad, honestidad, apertura d parte del sociólogo. Y la ganacia no sólo son investigaciones bien hechas, sino crecimiento personal del propio sociólogo.

Rogers, Carl. EL PROCESO DE CONVERTIRSE EN PERSONA. México, E. Paidós, 1985  

Por una sociología de la sociología desde la sociología del conocimiento

Ya hemos comentado en este espacio, con anterioridad, las diferencias entre la sociología en los Estados Unidos y en México y Latinoamérica, esto nos lleva a planteranos a la necesidad de hacer una sociología de la sociología, desde la perspectiva de la sociología del conocimiento, es decir, vinculando el desarrollo de la ciencia sociológica, con las condicionantes económicas, políticas y sociales que en un momento histórico determinado, a fectan la producción, orientación y desarrlllo de nuestra ciencia. No sólo en cada regón del mundo, en cada nación o a veces en cada región de un país, la sociología muestra grados diferentes de desarrollo, así como orientaciones diferentes en cuanto a la temáticas de que se ocupa. Algunos temas resultan relevantes en tanto que otros no, pero la determinación de lo que es importante, no depende del simple gusto o capricho del investigador o la preferencia de la orgniación académica a la que pertenece, sino a lo que la la sociedad en un momento determinado considera que es un asunto (problema) que merece atención del sociólogo.
Así que si bien, la subjetividad juega su papel, las condiciones objetivas de existencia hacen sentir su peso para determinar que es importante y hasta urgente y que no lo es. También detemina que asuntos si deben ser tratdo y cuales no, por razones político ideológicas. Y ampliando el horizonte, habría que señalar que aun la existencia de la  sociología puede en buen grado estar determinada por esas condiciones políticas, económicas y socioculturales vigentes. En México es especilmente notable que muchas organizaciones de carácter social dedicadas a la ayuda de ciertos grupos marginales, o con patologías muy identificadas, universidades que se comprometen con el apoyo a la sociedad, organismos públicos enfocados al dearrollo social, carezcan de sociólogos entre sus miembros. Y la pregunta que surge es, ¿cómo resolver determinados problemas sociales sin sociólogos?
Hasta ahora, se les ha encargado a los psicólogos, a los políticos o a los economistas y abogados tratar de resolver problemas sociales desde la parcialidad de sus ópticas profesionales, lo que ya es un primer inidicador de por qué sus programas y políticas fracasan, además de elementos tales como corrupción, ineptitud etc.
También es muy claro que en México, como en otras muchas naciones, la sociología no se ha arraigado en la cultura, y no es reconocida como una fuente de información sobre lo social. Muchos prejuicios han obrado en contra de la sociología en este sentido. y muchos malos entendidos también, como cuando se identifica a la sociología con acción política revolucionaria, con levantamientos sociales, protestas; o con socialismo o comunismo, como si fuesen accciones o posturas equivalentes.
La subutilización del conocimiento sociológico, su uso con fines políticos, los prejuicios existentes contra esta ciencia, son elementos que deben ser investigados,analiados y criticados por los propios sociólogos. No sólamente para reivindicar esta ciencia, sino para hacerla útil a la sociedad.   "La sociología del conocimiento no sólo pretende descubrir, analizar, y describir diferentes estilos de pensamiento. La disciplina es más que eso; es también una teoría de la relación entre las ideas y la realidad que afirma el predominio de la realidad y la determinación de las ideas por la realidad." (Remmbling, G. 1982, p.17) ¿Qué ideas prevalecen hoy sobre la sociología en nuestra realidad historica y concreta? es algo que los sociólogos tenemos que preguntarnos para entender el papel que nuestra ciencia ha jugado en el México contemporáneo, para comprender lo magro de sus logros, y su subutilización, o su uso no siempre con los mejores fines, e incluso hasta su desprecio como saber científico. Es un primer paso necesario para la institucionalización como ciencia y fuente de conocimientos, y sus organización en centros e institutos de investigación con recursos humanos, financieros, técnicos y materiales para poder trabajar.   Habra que hacer también estudios comparativos con respecto al mundo anglosajón -además de Francia y Alemania- para entender por qué allé la sociología si logró institucionalizarse y reconocerse como una actividad intelectual y práctica válida, lo que en nuestro medio no ha sucedido.
Por supuesto que abogamos por esa institucionalización sin la pérdida de su carácter analítico, crítico y propositivo.

Duvignaud, Jean, (Comp.). SOCIOLOGIA DEL CONOCIMIENTO. México, Fondo de Cultura Económica, 1982
Remmbling, G. HACIA LA SOCIOLOGIA DEL CONOCIMIENTO. México, Fondo de Cultura Económica, 1982.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Acción social, líderes de opinión y grupos de referencia

La acción social, hemos dicho, está dterminada por las intenciones explicitas y ocultas del actor, por sus motivaciones, y a nivel social, por la pertenencia del actor a determinada clase social. De tal amenra que la acción no sólo responde a los intereses particulares del actos, sino también a los de sus clase y grupos de pertenencia. Pero aun más, la acción puede estar influida ya sea por un líder de opinión o por un grupo de referencia. En el primer caso, porque el actor, consulta a algúna persona que él consieeda que es experto en un asunto o tema relacionado con la acción que pretende llevar a cabo. Se consulta a tal individuo (o grupo), porque se les considera una autoridad en la materia y una fuente confiable de inormación. Y sus puntos de vista coinciden con las del actor en gran medida. Así la influencia del líder de opinión es posible debido a la comptencia técnica de éste, y al reconocimiento dque otros hacen de su competencia. Por tal motivo, su influencia puede ser grande sobre el actor.
Pero un actor, puede recurrir tambien a un grupo de referencia. Es decir un grupo al que se considera un modelo idela a seguir e imitar o copiar. El actor entonces asume las mismas actitudes y comportamientos que observa en los miembros del grupo de referencia, desea ser como ellos. Un gran ejmplo en este sentido ha sido la clase media norteamericana para los grupos que aspiran a ser como ellos, en los distintos países de Latinoamerica y otras regiones del mundo. Se imitan sus gustos, costumbres, valores,  formas de vida, aspiraciones.  Y esto es especialmente notorio cuando existe un buen grado de inconformidad con el grupo o sector social a que se pertenece. Entonces se busca un nuevo referente, un nuevo grupo con el cual identificarse para sentirse bien, y obtener un estátus superior al que se tiene.
Sea que se pida consejo a un líder de opinión o se imite a un grupo de referencia, el actor, busca que su acción tenga el exito deseado y stisfacer así una necesidad real o sentida. El problema radica en que tanto el líder como el grupo, pueden inducir al actor a llevara cabao acciones erróneas en términos e su situación real. Amén de que puede caer en acciones repetitivas, poco imaginativas y creativas. Y a veces, la situación que enfrenta un actor, y lo mueve a actuar, requiere de una acción original no esterotipada.
No queremos decir con esto que no se deba recurrir a aun líder de opinión o un grupo de referencia, sino señalar que en busca de orientación y guía el actor recurre a ellos, pero debe tener en cuenta el peligro de seguir al pie de la letra sus consejos sin mediar un análisis y una crítica a los mismos. La decisión final de en que sentido actuar, cómo y cuándo la define el actor.
Cabe decir que los líderes de opinión y los grupos de referencia con parte del entorno y no del sistema de acción mismo. Pero el actor puede recurrir a ambos o uno de ellos a su conveniencia.
Los líderes de opinión y los grupos de referencia tienen un carácter positivo para el actor, pues se constituyen en referentes a partir de los cuales confirma y reafirma creencias, valores, aspiraciones y modos de actuar. Ambos tienen un crácter afirmativo, y gozan de autoridad y credibilidad. En la investigación de la acción sistémica  social no se puede prescindir de estudiar en su caso la influencia a los líderes de opinión y los grupos de referencia.

domingo, 24 de marzo de 2013

Aceptación e institucionalización de la sociología

Lograr la aceptación de la sociología, como sabe científico institucionalizado no ha sido tarea fácil, ni en México, ni en muchos otros países del mundo, especialmente en aquellos llamados del tercer mundo, o aquellos que viven bajo regimenes altamente restrictivos de las libertades humanas de pensamiento, expresión y difusión. La institucionalización de la socilogía se ha topado con grandes obstáculos debido a su carácter reflexivo, crítico y cuestionador del orden establecido, como también a su notable limitación en terminos de imaginación creativa, que ha dervidado en la falta de propuestas viables para la solución de los problemas sociales. También como ya lo hemos señalado anteriormente, a la limitación a ciertas temáticas de orden más bien político y económico y de carácter macrosocial, que no han logrado conectar, valga el término, con la realidad cotidiana de millones de seres humanos y sus problemas existenciales, familiares, laborales y de toda índole.
La sociología pues, tiene que abandonar el cubículo y el salón de clases, para ir a la calle, a la plaza, al sindicato, al movimiento social, a las asociacions civiles, a la empresa, al gobierno, para captar y entender la realidad desde quienes la viven (gozan o sufren) cotidianamente. Las mediciones y los estudios estadísticos son muy importantes,pero no suficientes, hay que echar mano de los estudios e investigaciones cualitativas, que nos hablan de lo que la gente observa, piensa y siente de sus situación. No todo saber sociológico se agota y satsisface en los grandes procesos sociales, también es necesario mirar los procesos microsociales, las visiones subejtivas, las historias de vida, y con ellas los temas que son importantes para el individuo, los pequeños grupos y comunidades. Ahí estan muchos de los temas que pueden diversificar el campo de estudio, investigación sociológico, enriqueciéndolo, así como encontrando más espacios para la solución de problemas y ejercicio profesional. Sí, hay que salir del aula, con la teroría y los métodos a cuestas, en la mochila de los saberes, pero hay que salir y observar desprejuiciadamente lo que suecede afuera de los espacios académicos universitarios.  Sólo así se ganará la legitimidad y la institucionalidad que aun la sociología no ha logrado, especialmente en sociedades como la mexicana o sociedades de los países en vías de desarrollo.
El saber sociológico, sus armas teórico metodológicas y técnicas, su "imaginación" son indispensables para proponer alternativas de solución a los graves problemas que tiene la sociedad o fracciones de ella. El trabajo sociológico es, en ese sentido una muy emocionante aventura intelectual, emocional, afectiva, que puede derivar en fuertes y serios compromisos para con la sociedad o determinados grupos o asociaciones u organizaciones dentro de ella. Aun quedándose detrás de las barreras de la academia y el trabajo sociológico intelectual, con el fin de cotribuir al desarrollo científico, el sociólogo se enriquecerá a sí mismo como persona, como profesional e intelectual si con todo su bagage intelectual y moral, sale a la calle a observar con una mirada inquisitiva, analítica, crítica y desprejuiciada, a la vez que profundanente humana, sensible y amorosa.

jueves, 21 de marzo de 2013

Problemas de la sociología mexicana

La profesión sociológica en México, y creo que en muchos países de América Latina, adolece de una de problemas muy serios que tienen que ver con la concepción misma que se tiene de la ciencia sociológica, de su funcionalidad para la sociedad, de sus áreas o campo de trabajo. En el primer caso, se le concibe como una profesión "peligrosa" para la sociedad. Se ha desarrollado la creencia de que la sociología está vinculada a grupos revolucionarios o reformadores, especialmente de izquierda. No se sabe quienes son sus "padres" intelectuales y mucho menos los propósitos con que esta ciencia surgió a mediados del siglo XIX. Consecuentemente, no se le encuentra una funcionalidad, es decir, una utilidad para la sociedad, mucho menos para el ejercicio profesional independiente o para la incorporación de sus egresados en las empresas privadas. Su ámbito de acción queda reducido a la burocracia gubernamental, la docencia y la investigación en preparatorias y universidades públicas o las ONG¿s.  Y las temáticas en que se ha centrado el ejercicio profesional han estado muy limitadas a la política, la educación, la cultura, los jóvenes, movimientos sociales, partidos políticos, las cuestiones de género, que si bien son temas importantes, no son los únicos a los que los sociólogos pueden dedicarse profesionalmente. Hay muchas temáticas que se han descuidado o, de plano, ignorado, y formas de ejercicio profesional que no se han explotado, como es el caso de las problemática racial, los estudios sobre la tercera edad, la sociología médica y del turismo, la sociología de las organizaciones, la familia, etc. Tampoco se ha incidido en el campo de la justicia o la criminología, el estudios de la familia, de los grupos de referencia y pertenencia y los lideres de opinión. Los procesos de entropía (desintegración social), la conductas desviantes tanto en su aspecto negativo como positivo. La sociología de la ciencia y la tecnología con fundamento en la realidad social históricamente determinada. En términos de ejercicio profesional, las asesorías, consultorías y conserjerías están prácticamente ignorados, son campos fértiles en el que el sociólogo puede y debe sembrar.
Como hace mucho lo hice en este mismo espacio, hay que buscar nuevas formas creativas e imaginativas de ejercicio profesional para cubrir más amplia y completamente el campo de lo social, que no es ni se restringe a lo político, económico o cultural, No todos los fenómenos son económicos o políticos (vinculados al ejercicio del poder), esos son temas que si bien son relevantes para el sociólogo, no son los únicos, y tal vez ni siquiera los más relevantes, si se considera a la sociedad como un fenómeno complejo y multifacético, en la que no todo es reductible al mercado o el ejercicio del poder.
En este sentido, la sociología anglosajona (Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Canadá) se ha mostrado como especialmente dinámica y con una gran amplitud de miras, capaz de observar los más variados eventos, hechos y fenómenos en los que intervienen de alguna manera los seres humanos. De igual forma la sociología francesa ha sido también muy original es sus temáticas de interés. No así en el caso mexicano donde, ante una realidad tan cambiante y tan convulsionada, hace mucha falta la mirada sociológica, es decir, el análisis crítico y reflexivo de la realidad, así como  también la  aplicación de la cretividad y la capacidad de innovar con propuestas originales. El sociólogo puede aportar ideas, conclusiones, soluciones, que otros no han sido capaces de ver, precisamente por carecer de una formación sociológica. El hecho de ser una ciencia multiparadigmática le da a la sociólogo la posibilidad de estudiar los hechos sociales de muy diversos ángulos teórico metodológicos tal es su ventaja. Una más es esa capacidad de ir de lo macro a lo microsocial, de conectar los grandes procesos sociales con las vidas de los individuos o las pequeñas agrupaciones.  

sábado, 16 de marzo de 2013

Acción a partir de una visión unilateral y parcial de la realidad

Cuando un actor social miara la sociedad, hemos dicho, lo hace desde una posición y desde un rol determinados. No es pues, una mirada en el vacío y por lo tanto, tampoco lo es neutra.  El actor observa desde ciertos intereses, necesidades, deseos, aspiraciones y hasta fantasías. Y es a partir de ellas que se plantea actuar en la sociedad. El problema es, entonces, que el actor no parte de los que es la realidad, sino de una observación limitada y unilateral. Una mirada, que de alguna manera ha deformado la realidad, para crear más bien una imagen de la realidad. Imagen que si bien puede intentarse sea lo más objetiva y neutra posibles, puede estar bastante distorsionada debido a fuertes cargas emocionales, prejuicios, intereses, etc. De tal manera que es muy factible que la acción que se pretenda llevara cabo acabe produciendo más problemas que soluciones. Más bien conflictos que relaciones armoniosas. Sí, porque se parte de una imagen de la realidad, de una interpretación de la misma, que de la realidad objetiva tal cual realmente es. Lo que necesariamente conduce potencialmente al conflicto. Ejemplos sobran sobre esto en la vida cotidiana; actuar sobre lo que se supone que el otro hizo (o hará), sus intenciones o motivaciones, que en realidad se desconocen y sólo se suponen,  es un caldo de cultivo para el conflicto. Así que el investigador debe estar muy listo a captar esto. Darse cuenta, cuantas veces a pesar de la racionalidad de la acción, si se parte de una interpretación de la realidad parcial y unilateral, tanto como de cuestiones no racionales, el peligro de que la acción resulte fallida y contraproducente es muy alto y esto es algo que el sociólogo debe contemplar en sus observaciones y análisis sea a nivel micro o macrosociológico.  La situación puede empeorar si se parte de modelos fantaseosos de la realidad, que suponen estados ideales perfectos inexistentes. Recuérdese que un modelo es una imagen "reducida", simplificada de la realidad, no la realidad misma. Y si se trata de actuar e incidir sobre la realidad, teniendo por finalidad que ésta se acabe pareciendo al modelo teórico, se comete un grave error, pues la realidad siempre es más grande y compleja que cualquier modelo, por lógico, racional y coherente que éste sea. Un modelo puede explicitar un ideal de sociedad o de relaciones sociales, como una aspiración, un deseo, un anhelo, al cual debiera tenderse, pero la realidad, que muchas veces es incoherente, irracional, ilógica, y que es también más compleja, y en la cual el azar y la contingencia juegan un papel activo, no permitirá que ese anhelo se cumpla, por lo menos no en la forma en que un individuo o grupo planeó que fuera. Hoy lo podemos ver con los modelos utópicos que se plantearon los padres del liberalismo y el comunismo; en ninguno de los dos casos el ideal se cumplió y mucha veces acabaron creando realidades aterradoras, que han significado la desgracia de millones de seres humanos. Como tampoco se han cumplido los anhelos conservadores de volver a un pasado por demás idealizado que en nada se parece a lo que sucedió anteriormente. La acción de los actores pues, debe ser lo más apegada a la realidad posible a sabiendas de que siempre se tendrá una visión parcial y unilateral, y consecuentemente deformada de  la misma. Eso es lo que sí se puede, y lo que sucede. Sea que queramos regresar al pasado, o avanzar al futuro, o mantenerse en el presente, hay que ser lo más conscientes posible de lo que ese pasado, o ese futuro, o este presente son, con sus buenas, malas y regulares.